Jehová te bendiga, y te guarde;
Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;
Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz (Números 6:24-26).
Jehová te bendiga, y te guarde;
Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;
Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz (Números 6:24-26).
Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón (Salmos 37:4)
Es una promesa de Dios para aquellos que lo aman y lo siguen. Significa que cuando ponemos nuestra confianza en Dios y nos deleitamos en su presencia, él nos dará lo que necesitamos para vivir una vida plena y satisfactoria. El verbo "deleitar" en este versículo significa "gozarse, complacerse, disfrutar". Cuando nos deleitamos en el Señor, estamos poniendo nuestra atención en él y en su bondad. Nos estamos deleitando en su amor, su misericordia, su justicia, y su sabiduría.
Cuando hacemos esto, estamos cambiando nuestra perspectiva sobre la vida. Ya no estamos enfocados en nosotros mismos y en nuestros deseos, sino en Dios y en su voluntad. Esto nos lleva a vivir una vida más centrada en los demás, más llena de paz y alegría, y más llena de esperanza.
Por supuesto, esto no significa que Dios nos concederá todos nuestros deseos, incluso los que no son buenos para nosotros. Pero sí significa que él nos dará lo que necesitamos para vivir una vida plena y satisfactoria. Él nos dará su paz, su amor, su fuerza, y su sabiduría. Y estos son los regalos más valiosos que podemos recibir.
Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
Sino que en la ley de Jehová está su delicia,
Y en su ley medita de día y de noche. (Salmos 1:1-2)
Dios bendice a quienes aman su palabra y quienes alegres la estudian día y noche. Estar anclados en la Palabra es la manera más efectiva de pasar las tormentas. La palabra de Dios tiene que ser el pan diario, y no un pastel en ocasiones especiales
La han dejado lado, por diversas razones. Algunos piensan que su oración no es respondida, están convencidos que Dios no les escucha. Otros sostienen que no saben cómo orar, que no están seguros si lo hacen bien, o cómo hacerlo. También están los que no priorizan su oración diaria, y oran cuando pueden, de vez en cuando. Finalmente, están aquellos que han perdido la fe, sencillamente se recuestan en el triste pensamiento que no son dignos para que Dios los escuche.
Ninguna de esas vanas excusas tiene fundamento bíblico. Son puras mentiras y lamentablemente las personas se han refugiado en ellas, antes que en la verdad de Dios.
Dios escucha cada oración. El Salmos 143:1 dice: "Oh Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos; Respóndeme por tu verdad, por tu justicia". Ahora, una cosa es que Dios escucha tu ruego, y otra es que responsa como tú quieres.
Santiago enseña mucho sobre esto y claramente dice: "Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites" (Santiago 4:3). Qué estás pidiendo, te has puesto a analizar si lo tú quieres es lo mismo que quiere Dios. Te recuerdo que Dios es soberano y su voluntad es la que prevalece.
Ora.
La oración trae paz y te traerá victoria. Solamente, acuérdate que Dios te ama.
Es una virtud de pocos ser agradecido en todo tiempo.
Cuando las cosas van bien, es fácil ser agradecido.
Pero cuando no van bien, realmente es una virtud ser agradecidos. La más grande prueba de fe, es cuando tu no consigues lo que pediste y de todas maneras tu sigues dándole gracias a Dios.
La fe es para los grandes
Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería (Lucas 17:6)
Sabías que un grano de mostaza es muy pequeño, pero puede crecer y convertirse en un árbol grande. Esto es un símbolo de que la fe, aunque puede parecer pequeña, puede crecer y convertirse en algo poderoso. En este pasaje, Jesús está hablando a sus discípulos sobre la importancia de la fe. Él les dice que si tuvieran una fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrían hacer cosas imposibles, como ordenar a un árbol que se desarraigue y se plante en el mar.
Esto es una metáfora de que la fe puede mover montañas. Puede ayudarnos a superar obstáculos, lograr nuestros objetivos y vivir una vida plena.
Muchas hemos visto que una persona supera una enfermedad terminal, o sale de la pobreza. La fe es un don de Dios que puede transformar nuestras vidas. Cuando tenemos fe, podemos creer en lo imposible y alcanzar nuestros sueños.
Cómo aumento mi fe: Pues, aprendiendo sobre Dios y su amor por nosotros, orando y hablando con Dios, leyendo la Biblia (porque la fe viene por el oír, el oír la palabra de Dios). También es bueno compartir nuestra fe con otros, porque la fe es contagiosa.
Cuando aumentamos nuestra fe, podemos vivir una vida más plena y significativa.
Debemos amar a nuestros amigos incondicionalmente, sin importar lo que pase. Esto significa que debemos estar ahí para ellos en las buenas y en las malas, que debemos apoyarlos y animarlos, y que debemos perdonarlos cuando cometan errores.
Debemos estar ahí para ellos cuando los necesiten. Si un amigo está pasando por un momento difícil, debemos estar ahí para escucharlo, apoyarlo y ofrecer nuestra ayuda. También hay que ser honestos y sinceros con ellos. Debemos ser honestos con nuestros amigos sobre lo que pensamos y sentimos, incluso cuando sea difícil. El amor a la amistad es un compromiso que se mantiene en el tiempo, a pesar de los cambios y las dificultades. Es un amor que se basa en la confianza, el respeto y el apoyo mutuo.
Perdonarlos cuando cometan errores. Todos cometemos errores, y debemos ser capaces de perdonar a nuestros amigos cuando lo hagan.
Analogía: Un amigo es como un árbol. Un árbol necesita amor y cuidado para crecer y prosperar. Si no lo cuidamos, el árbol se marchitará y morirá. El amor a la amistad es como el agua y el sol que necesita un árbol. El agua y el sol son esenciales para la vida del árbol, y el amor a la amistad es esencial para la vida de una amistad. Si queremos que nuestras amistades sean fuertes y duraderas, debemos amar a nuestros amigos en todo tiempo.