“Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides.”
Deuteronomio 31:8
Una presencia que va delante
Hay caminos que recorremos con seguridad porque conocemos cada esquina. Pero también existen etapas en las que avanzamos sin saber exactamente qué encontraremos mañana. Un cambio, una decisión importante, una dificultad inesperada o simplemente el paso del tiempo pueden hacernos sentir pequeños frente a lo desconocido.
Estas palabras fueron dadas en un momento de transición. Moisés estaba animando al pueblo a continuar su camino, recordándole una verdad que no dependía de sus fuerzas: Jehová iba delante de ellos. Antes de que ellos pusieran un pie en el futuro, Dios ya estaba allí.
Qué descanso puede traer esta certeza al corazón. Nosotros vemos solamente una parte del camino; Dios contempla el sendero completo. Nosotros nos preocupamos por las puertas que todavía no se han abierto; Él conoce lo que hay detrás de cada una. Y aunque no siempre nos revela todo lo que vendrá, nos promete algo mucho más valioso: su presencia.
El Señor no dice que nunca encontraremos momentos difíciles. Tampoco promete que cada jornada será sencilla. Lo que promete es que no tendremos que atravesarla abandonados. “Él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará.” Estas palabras son como una lámpara encendida en medio de una noche oscura: quizá no iluminen todo el horizonte, pero dan suficiente luz para dar el siguiente paso.
A veces queremos conocer primero el destino para después decidir si confiamos. Dios, en cambio, nos invita a confiar en Él mientras avanzamos. La fe no consiste en tener todas las respuestas, sino en saber en quién podemos descansar cuando todavía tenemos preguntas.
Caminar con confianza
Cuando tengas miedo del futuro, no te avergüences por sentirlo. El temor puede visitar el corazón, pero no tiene por qué convertirse en quien dirige tus pasos. Preséntale a Dios aquello que te preocupa y recuerda que no estás obligado a resolver hoy todos los problemas de mañana.
Haz con responsabilidad lo que corresponde a este día. Ora antes de tomar decisiones, busca consejo cuando lo necesites y procura actuar con integridad. Después de haber hecho lo que está en tus manos, aprende a dejar en las manos de Dios aquello que no puedes controlar.
No permitas que un camino desconocido te haga olvidar quién camina contigo. Tal vez hoy no veas con claridad cómo terminará una situación, pero puedes avanzar con la tranquilidad de saber que Dios no te abandona a mitad del camino. El mismo Señor que te sostiene en los días tranquilos permanece cerca cuando llegan las incertidumbres.
Da el siguiente paso con humildad. No necesitas correr para demostrar valentía. A veces, la verdadera valentía consiste simplemente en continuar caminando, aun con el corazón tembloroso, confiando en que Dios va delante de ti.
Oración
Señor, cuando el futuro me parezca incierto, ayúdame a recordar que Tú ya vas delante de mí. Dame serenidad para no vivir dominado por el temor y sabiduría para dar cada paso con responsabilidad. Gracias porque tu presencia no depende de mis fuerzas ni de mis circunstancias. Enséñame a confiar en Ti y a caminar con la seguridad de que nunca estoy solo. Amén.
i te sirve, comparte!
SALMOS 1:1 | SALMOS 1:2 | SALMOS 1:3 | SALMOS 1:4 |



No hay comentarios.:
Publicar un comentario